domingo, 18 de mayo de 2014

Cómo sobrevivir a 18 horas de vuelo, el inicio del viaje a Japón

Esta entrada, y si no pasa nada raro, marcará el principio de las entradas relacionadas con el viaje a Japón de esta semana santa :).

Cómo todo viaje empieza con llegar al sitio, y bueno ha sido la primera vez que cojo un vuelo tan largo, bueno más que un vuelo fueron dos, aunque ambos mucho más largos que cualquiera de los que he cogido en toda mi vida, que no es que hayan sido muchos jejeje.

No os voy a engañar, los vuelos para ir desde Madrid hasta Tokyo los llevé bastante mal. Tenía un agobio de estar allí encerrada, que paseé y paseé. La cosa es que no quise dormir mucho porque a Tokyo llegábamos por la noche, básicamente para cenar y eso, y la verdad lo pasé un poco regular. Me vi muchas películas, bueno vi 3 en el primer vuelo y un par en el segundo o al revés, pero una de ellas era la segunda parte de El Hobbit xD. El primer vuelo era desde Madrid a Doha (Qatar) y el segundo desde Doha a Tokyo :).

A diferencia de la ida, la vuelta fue mucho mejor, yo creo que ya por el cansancio y eso, que acabé durmiendo casi todo el primer vuelo, y como la mitad del segundo. Pero a pesar de eso, el dolor de culete era bastante grande jejeje.

Quizás la inexperiencia, hizo que ir para Tokyo fuera un auténtico sufrimiento jejeje, y lo malo es que no sólo para mi, presupongo que a Álvaro y Joaquín, mis compañeros de asientos, no les haría mucha gracia que me moviera más que un saco ratones jejeje.

Al final sobreviví, y llegamos a Tokyo :). La primera noche fue para mi un completo shock cultural, empezando por las diferencias físicas entre los japoneses y nosotros, su cultura, millones de carteles inentendibles, las máquinas de vending de bebidas raras, ...





Fue una noche graciosa y de experiencias, la primera la de comprar los billetes de metro equivocados (es lo que tiene que tengas varias compañías de metro).


La segunda la de no encontrar un sitio para cenar. Era increíble pero estaba todo cerrado :S, y bueno a parte de que estuviera cerrado o no, también estuvo la aventura de comer con palillos, casi se podría decir que era la primera ver, y pillar los trozos de tempura con los palillos no era cosa fácil xD.

Y la tercera la de dormir en un ryokan, aunque sea en versión albergue juvenil. Toda una experiencia esta última y que me gustó bastante :).


Fue un primer día de muchas emociones, y de mucho cansancio :). Pero un buen comienzo de viaje sin duda alguna :).

domingo, 23 de marzo de 2014

Lugares de Oslo: Vigeland Park

Después de un par de semanas un tanto estresantes en el trabajo, me he tomado un finde de "relax", sin conectarme para seguir programando ni nada por el estilo, sólo salir a la calle a aprovechar el buen tiempo, mi nueva tarea tejedora y un poco a ratos el curso de MongoDB, que esta semana está siendo especialmente intensa :P. Y bueno ya que me lo he tomado más relajado, al final me han quedado ganas de empezar a escribir sobre los sitios que más me han gustado en Oslo.

Creo que prácticamente todos los sitios que más me han gustado son justamente los que estaban al aire libre curiosamente, es decir, que pese al mal tiempo me ha gustado más estar en la calle que encerrada en un museo o iglesia :P.

Voy a comenzar enseñándoos unos de los primeros sitios que visité, y al que de hecho fui un par de veces con la cámara grande ;). La primera vez que fui, me quedé totalmente impresionada por tres razones, la primera la cantidad de nieve que había, ver a los niños con sus trineos en el parque me chocó bastante, la segunda por las estatuas, por si alguien no ha visto españoles por el mundo, es un parte lleno de estatuas sobre la expresión de los sentimientos, y algunas me parecía muy expresivas, ahora veréis las fotillos :P, y por último por la vistaca que hay de la ciudad desde allí y de Holmenkollen, el salto de esquí.





El primer día que fui fue un puro día invernal en Oslo, -15º, con tormentilla de nieve y resbalón escaleras abajo :D, y pese a todo me encantó!! De hecho me encantaría poder verlo en primera o en verano, tiene que ser un cambio bastante radical, del blanco al verde :).

Para mi el parque se podría decir que está dividido en dos partes, con estatuas claramente diferentes, del mismo escultor, Vigeland (de ahí el nombre del parque). Si entras al parque por la puerta principal, se cruza el río por un puente en el que a los lados hay un montón de estatuas de metal, no sabría decir de que material, bastante realistas, pero muy dinámicas. Aquí aparecen muchos bebés jejeje.













Una vez pasado el puente y la fuente, llegamos a la parte que más me gusta, no el obelisco en sí, pero si las estatuas que lo rodean. Estas ya parecen de otro estilo, más expresivas diría yo, aquí si se que muestran sentimientos realmente, y hechas en piedra jejeje.













Si cogéis el mapa podría parecer que el parque está bastante alejado del centro, pero nada más lejos de la realidad, o al menos de la mía xD. En 20 minutos os plantáis fácilmente allí desde Karl Johan Gata. Yo os aconsejaría que si tenéis la oportunidad de ir, que vayáis andando, por ver un poco más de la ciudad, porque podéis de camino pasar por delante del palacio real y del parque, porque por el camino hay muchas tiendecillas, ... He de presuponer que el paseo es incluso más agradable ahora en primavera y mucho más en verano. Además, diría que debe de ser un sitio bastante apañado para irse a correr :D.

domingo, 9 de marzo de 2014

Mi vida en Oslo

Llevo mucho tiempo sin escribir en el blog, creo que salvo las paradas veraniegas, nunca me había tirado tanto tiempo sin actualizar el blog. Y es que desde que llegaron los reyes, es decir, finales de las navidades he estado desconectada de esto totalmente. No es que no tenga cosas que publicar, es que simplemente no sacaba el tiempo suficiente para sentarme y plasmar mis ideas. Pero creo que voy a volver a retomar esta buena costumbre de sentarme y escribir, que realmente me viene bastante bien :). Y que mejor que volver contándoos que tal me ha ido en mi aventura por Oslo. También he querido esperar un poco para poder ordenar todas las fotos, acostumbrarme a la rutina española de nuevo, acoplar actividades, nuevas tareas y nuevos proyectos xD.

Para quien no lo sepa trabajo para una empresa que se llama Unit4 R&D, que tiene varias sedes, una de ellas en Granada, donde yo trabajo. Pero la sede central, por decirlo de alguna manera, está en Oslo, Noruega. Justo después de las vacaciones y tras un cambio de tareas bastante deseado, tuve que ir a Oslo, a formarme, trabajar y conocer a la gente con la que actualmente trabajo directamente, durante tres semanas.



Tres semanas entre enero y febrero os pueden parecer las peores semanas para irse a un lugar tan al norte, por el frío, el mal tiempo, las pocas horas de luz, ... Pero sinceramente tres semanas me supieron a un suspiro, si de mi hubiese dependido hubiera convertido esas tres semanas en tres meses. Y creo que si hubiera estado allí tres meses me hubiesen seguido pareciendo poco.

Nunca he vivido en el extranjero, y al principio me daba un poco de miedo, no por el idioma, porque bueno aunque mi inglés no es perfecto creo que es suficiente para sobrevivir, sino por la gente, las costumbres, un poco la comida, ... Tonterías al fin y al cabo, porque realmente me he dado cuenta de que uno se adapta a lo que tiene, y sinceramente me he sorprendido mucho conmigo misma. Os voy a ser sincera yo no soy una persona super habladora ni extrovertida, soy sociable, siempre intento tener una sonrisa en mi cara, pero soy tímida, quizás demasiado. Y aquí en España me cuesta horrores romper a barrera de empezar a hablar con alguien que apenas conozco, en Oslo eso no me pasaba, no sé si era porque allí estaba totalmente sola y por simple instinto de supervivencia o por qué, pero eso de estar en una cafetería y ponerme a hablar con la persona que estuviera sentada a mi lado, ya fuese una chica o un chico (cosa algo imposible aquí, que me muero de vergüenza), no lo había hecho nunca. O ir a patinar yo sola a la pista de hielo y encontrarte al final en una especie de clase particular para perfeccionar tu técnica con un chaval tampoco jejeje.

Han sido pequeños detalles que me han enseñado a que puedo vivir yo sola y con mi caca-inglés. Cierto es que ahora estoy a full para mejorarlo y por fin sacarme el C1.

Ahora, después de dos semanas de vuelta en Granada, hecho muchas cosas de menos. Extrañamente hecho de menos hablar inglés, sí los primeros días después de volver se me hacía raro hablar en español y que todo el mundo me entendiese a la primera xD. Evidentemente echo de menos a la gente que he conocido allí, y a la que tuve la suerte de conocer en Granada pero que vive allí.






Echo de menos los cafés de Wayne's coffee, ir a patinar sobre hielo siempre que quisiera, un poco el frío o la nieve o no sé, pero aquí a veces estoy asfixiada jejeje.






Me encantaría poder tener aquí las comodidades que tenía allí, cantina en la oficina, y así no tener que cocinar en casa todos los días, la leche rica rica que tienen por allí y que es gratis para los empleados de allí, la tele y la cocina de la planta :P, y fijaos la tontería pero lo que más echo de menos es mi mesa de allí. Esa que me dejé a mi altura para programar de pie. Porque realmente estaba mucho más cómoda de pie, con mi bailecillo, que no todo el día sentada, que me desespero cada hora, y cada hora que pasa más cansada de estar sentada que estoy. Ya sé que soy rara, pero a mi me gusta programar de pie xD.

Evidentemente cuando estaba allí echaba de menos muchas cosas, el buen tiempo, que a veces apetece un día de sol como los que hacen aquí, a mi familia sin duda alguna, la comida, que allí en el supermercado hay poquísima variedad y lo que hay bastante carejo. De vez en cuando se echa de menos estar con gente de tu país con tu forma de pensar y tu idioma. Igual que ahora echo de menos hablar más inglés, allí echaba de menos estar con más españoles. Esto digamos que es como la pescadilla que se muerde la cola xD.

Y bueno, pese al mal tiempo, el frío de la primera semana, la lluvia de las siguientes, he disfruta de invierno como una enana, esquí, trineos, patines, lagos helados, tormentas de nieve, frío intenso, ... Algo totalmente nuevo para mi :).






Como todo, tiene sus pros y contras, pero ciertamente la experiencia me ha hecho replantearme mi cómoda vida, y casi casi podría decir que quiero probar a vivir en Oslo una temporada. Vamos que me encantaría poder tener la oportunidad de que me trasladasen a la oficina de Oslo (con sueldo noruego para poder sobrevivir evidentemente jejeje).

Ahora que sabéis que estoy viva, y que he tenido la genial experiencia de poder vivir en Oslo durante casi casi un mes, poco a poco os iré enseñando todos esos sitios que han hecho que me enamore un poco de esa ciudad, de la gente y del país.

Sólo espero poder visitarlo en verano y disfrutar de sus largos días y no parar!! xD